¿UN CAFÉ ANTES DE CORRER?

Quizás lo hayas oído antes, o quizás esta sea la primera vez que lees un artículo que relaciona el running con el café, pero está ampliamente extendido entre los corredores, que tomar una café antes de un entrenamiento o de una carrera es beneficioso para el rendimiento del atleta.

Mucha gente sabe que el café aumenta las pulsaciones. Con un pulsómetro podemos medir esa variación con facilidad.

¿VERDAD o MITO?

Lo cierto es que para aquellos que nunca hayan escuchado nada al respecto, puede parecer una de esas extrañas historias sin sentido, pero te sorprenderá saber que sí existen evidencias científicas de que la cafeína que contiene el café ayuda a mejorar el rendimiento.

Hay varias claves que conviene conocer, no se trata sólo de tomar cuanto más café mejor antes de salir a correr: hay que conocer la cantidad adecuada que es conveniente y el momento en el que esa cafeína ingerida tendrá un mayor efecto sobre el organismo, si lo que queremos es maximizar su efecto sobre nuestro cuerpo.

EFECTOS DE LA CAFEÍNA

En primer lugar, la ingestión de cafeína favorece la secreción de endorfinas por parte de nuestro cuerpo. Como consecuencia de ello, nuestro organismo recibe la sensación de bienestar por la que es famosa esta sustancia, lo cual nos permite seguir corriendo durante más tiempo. Además, las endorfinas rebajan el umbral de dolor, por lo que seremos capaces de llegar más lejos y sufrir un poco más de lo habitual en la parte final de una carrera.

Además, el principal efecto de la cafeína y por el que todos la conocemos, es por su capacidad como estimulante del cerebro. Es decir, la cafeína llega a los neurotransmisores del cerebro y, mediante algún mecanismo que no conocemos con detalle, estimula a nuestro cerebro, quien es capaz de aumentar el rendimiento del resto de nuestro cuerpo.

CUÁNDO TOMAR CAFÉ ANTES DE CORRER

El otro punto importante a tener en cuenta es el momento adecuado para tomar ese café. Si lo tomamos con demasiada antelación, su efecto desaparecerá muy pronto, y si tardamos demasiado es posible que no sintamos su efecto durante el entrenamiento o la carrera.

Por ejemplo, para una taza de café, podemos estimar que a los 15 minutos ya notaríamos un incremento en los niveles en sangre de la cafeína, que sería mucho más evidente pasados unos 30 minutos. Y alcanzaríamos el pico máximo pasados unos 60 minutos desde que ingerimos la taza de café. En ese punto, el efecto de la cafeína sería máximo.

Así que ya sabes, prepara bien tus carreras y entrenamientos y tómate una taza de café antes de salir, tu rendimiento mejorará.