LOS NIÑOS Y EL RUNNING

En ocasiones los niños que ven correr a sus padres pueden preguntarnos si ellos también pueden salir a practicar este deporte y acompañarnos en alguna de nuestras sesiones de entrenamiento. De manera general, el running si se realiza con una intensidad moderada y adaptada a cada edad y sobre todo a la condición física de cada niño es una buena opción. 

Para empezar a correr debemos hacer que este ejercicio se realice de forma que parezca un juego, de manera que los pequeños no se aburran y sobre todo que no lo vean como una obligación. El lugar ideal para empezar a correr es en espacios abiertos, tales como alrededor de un parque o incluso cerca de la playa que son lugares familiares para ellos y donde suelen jugar y divertirse.

Como regla general, diremos que no es recomendable que los niños menores de 5 años practiquen este deporte ya que su cuerpo no tiene la madurez adecuada ni realizarán este deporte con las posturas adecuadas por lo que pueden sufrir lesiones.

CONSEJOS PARA CORRER CON LOS NIÑOS

Si empiezan a practicar este deporte entre los 5 y 8 años debe hacerse siempre con juegos que sean conocidos por ellos como puede ser el escondite o el juego del pañuelo, de manera que corran sin aburrirse. Casi sin darse cuenta podemos ir aumentando las distancias de carrera sin que tengan que estar pendientes de reglas o instrucciones técnicas que les aburriría y seguramente no entenderían. De este modo y mediante estos juegos, conseguiremos trabajar las piernas de nuestros pequeños así como su sistema cardiovascular y respiratorio.

Salir a correr a partir de los 8 años hace que los niños empiecen a ser más competitivos y solo piensen en llegar a la meta lo más rápido posible. Debemos explicarles que deben medir sus fuerzas y que lo importante no es llegar el primero sino divertirse e ir aumentando su resistencia poco a poco.

Es a partir de los 12 años, cuando los niños tienen más facilidad para mejorar y es un buen momento para plantearse que realicen con nosotros alguna carrera corta de unos 5 km. Simplemente con acabar dicha carrera debería ser un gran logro para ellos.

Lo más importante a tener en cuenta sobre todo en estas edades de rápido crecimiento, es que debemos comprarles un buen calzado que sujete y se adapte bien el pie y no lo deje suelto, que no tenga una suela muy dura, sino que sea flexible, que transpire bien y que no sea de plástico ya que este material hará que les sude excesivamente el pie y esto no es bueno.

El running además es una forma que tenemos de inculcarles desde pequeños, un estilo de vida saludable y los beneficios que tendrán al realizar este tipo de rutinas en su día a día.

Finalmente, debemos inculcarles desde el principio, que deben controlar su capacidad, conocer sus limitaciones y saber detectar cuando están realizando un sobreesfuerzo. Debemos enseñarles que deben parar antes de haber sobrepasado sus límites. Para ello, existen en el mercado multitud de pulsómetros sin banda, algunos de ellos a precios muy económicos y fáciles de utilizar muy adecuados para los pequeños que empiezan a correr.