Por qué aparece humedad en las paredes

Por desgracia las paredes de nuestros edificios no se mantienen limpias e impolutas mientras van envejeciendo. Los ciclos continuos de calor y frío de los cerramientos exteriores, las tuberías que se rompen dentro de las viviendas, y la aparición de tensiones internas por causa de los movimientos propios de la estructura en su fase de asentamiento, hacen que las paredes vayan acumulando cada vez más patologías y finalmente cedan mediante grietas o desconchados.

De todas esas patologías la peor es siempre la humedad. De todos es conocida la frase de “el peor enemigo del edificio es el agua” y es totalmente cierta.

El agua oxida y corroe la estructura metálica que sostiene los pilares de hormigón, es decir el esqueleto de nuestra casa.

Es importante elegir una buena pintura a la hora de pintar las paredes de la casa.

Cualquier proyecto de restauración de un inmueble siempre se inicia con un estudio sobre quitar humedad de paredes. Es más importante analizar y solucionar este problema antes de decidirnos por una pintura nueva o un solado moderno.

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Presencia de la humedad

No podemos pensar que la presencia de la humedad es motivado siempre por lo mismo: una tubería rota o una filtración de la cubierta. En muchas ocasiones la humedad la producimos nosotros mismos. Está demostrado que el ser humano genera dos litros de vapor de agua al día. Si tenemos una familia de cuatro integrantes ya tenemos 8 litros diarios de aire. Y esto se puede convertir en un verdadero problema si en esa casa no se ventila.

Además, si se tiene la costumbre de tender la ropa en un tendedero que es simplemente una habitación interior con poca ventilación, y en la cocina se preparan unos guisos sin encender el extractor, todo ese vapor de agua se va acumulando en las paredes y techos, llegando a ennegrecerlos por causa de los hongos.

La solución para no llegar a este extremo es ventilar la casa con frecuencia, de esa manera la circulación continua de aire evita que se almacene en algún rincón frío y oscuro. La atmósfera interior estará siempre fresca y renovada y no tendremos que recurrir a métodos artificiales para limpiar las manchas de humedad.

Las labores de mantenimiento en una vivienda son de vital importancia. Con una pequeña inversión cada cinco años en impermeabilizar paredes interiores y tapar posibles fisuras y grietas, no tendremos que lamentar nunca más la aparición de manchas de humedad por condensación, filtración o capilaridad-

Una cosa que a mucha gente se le olvida: las administraciones públicas cada año suelen realizar campañas para renovar viviendas antiguas. Si las aprovechamos, podemos tener una casa prácticamente nueva por un importe mucho menor al que necesitábamos en un principio.